Encontronazo en el ombligo de Caracas, en la esquina Las Gradillas

 

“Nuestra propuesta es que se prohíba a los carros de gasolina transitar por el centro de Caracas, que se les marquen zonas de entrada y salida en los extramuros de la ciudad. Así se evitarían catástrofes mayores y Caracas podría seguir conservando su hermoso aspecto de ciudad seria (…)”

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Año 1920. Un tranquilo paseo por el Centro de Caracas. Al fondo la Cátedral
Año 1920. Un tranquilo paseo por el Centro de Caracas. Al fondo la Catedral

–¿Qué está pasando en el centro?–se preguntaban los caraqueños cercanos a la Plaza Mayor.

–No sé. Hay mucho agite. Yo también voy a ver

–¡Gómez ordenó sacar la caballería y acordonaron las 4 bocacalles de la Plaza Bolívar!

El Benemérito, Juan Vicente Gómez, acompañado por su "comitiva"
El Benemérito, Juan Vicente Gómez, acompañado por su “comitiva”

Eran las 11 de la mañana del 11 de julio de 1913. Lo insólito, aunque no por inadvertido había ocurrido, dos de esos vehículos de motor, conocidos como automóviles y que desarrollan velocidades de hasta 20 kilómetros por hora, tuvieron un encontronazo, nada menos que en el ombligo de la ciudad: la esquina de Las Gradillas.

Esquina de Sociedad a Gradillas, 1860, antes de que los vehículos automotores y tranvías eléctricos desplazaran a los coches de sangre caliente
Esquina de Sociedad a Gradillas, 1860, antes de que los vehículos automotores y tranvías eléctricos desplazaran a los coches de sangre caliente

¿Quiénes conducían los vehículos?, uno, Gustavito Zingg y el otro, un ingeniero alemán que trabaja en la Casa Blohm

Este espectáculo no se había visto jamás en la capital. Y puede afirmarse que toda Caracas desfiló por Las Gradillas a mirar la forma como quedaron los vehículos, recientemente importados desde la fábrica de Henry Ford, de los Estados Unidos.

La prensa de la época desató toda una campaña sobre los peligros que significaban para la ciudad los mal llamados coches. Se le solicitó al médico Luis Razzeti que se pronunciara sobre los peligros para el organismo de desplazarse  a 20 kilómetros por hora. Al químico Delgado Palacios, se le pidió que explicara  los riesgos inflamables de la gasolina.

"Algo Insólito" Editorial de El Universal, del 12 de julio de 1913
“Algo Insólito. Un Problema que Necesita Solución”. Editorial de El Universal, del 12 de julio de 1913

Y no sólo la prensa, el cuarto poder como la llamó el Libertador, sino que además la Iglesia, desde la Catedral de Caracas y en boca del  monseñor Jesús María Pellín, comparó los coches a motor con el carro de fuego del profeta Isaías.

Sastrería de Miguel Morreo, Gradillas a Sociedad, Caracas años 40´s
Sastrería de Miguel Morreo, Gradillas a Sociedad, Caracas años 40´s

“Nuestra propuesta es que se prohíba a los carros de gasolina transitar por el centro de Caracas, que se les marquen zonas de entrada y salida en los extramuros de la ciudad. Así se evitarían catástrofes mayores y Caracas podría seguir conservando su hermoso aspecto de ciudad seria, donde los coches de caballo van y vienen sazonando la vía con los agudos dichos del cochero y las travesuras fisiológicas de las nobles bestias”, plateaba la comunicación del monseñor Pellín

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