Memorias de Caracas contadas por las esquinas

En las esquinas, por ser puntos geográficos privilegiados, a cuenta de la popularidad de muchos personajes se construyeron edificios civiles, y gubernamentales. De igual manera, establecimientos para uso comercial, tales como pulperías, boticas, panaderías, etc. Otras fueron sede de galleras y circos para corridas de toros, como la Gallera de Socarrás y el Circo de Ño Ferrenquín.

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Entre las esquinas de Paradero a Cervecería, también conocida como la Este 2, parroquia La Candelaria, se edificó en 1910 el Hospital Militar Juan Vicente Gómez. Dichos espacios son ahora ocupados por la Cruz Roja de Venezuela
Entre las esquinas de Paradero a Cervecería, también conocida como la Este 2, parroquia La Candelaria, se edificó en 1910 el Hospital Militar Juan Vicente Gómez. Dichos espacios son ahora ocupados por la Cruz Roja de Venezuela

Hacia finales del siglo XVIII, las calles y esquinas de Caracas no poseían nombres, sólo se conocían aquellas que tenián como referencia una iglesia cercana, alguna casa de personas importantes, o que hacían alusión a anécdotas en el cruce de sus calles.

La casa del doctor Juan Bautista Ascanio Rodríguez fue bautizada como
La casa del doctor Juan Bautista Ascanio Rodríguez fue bautizada como “La Casa del Muerto” por su arquitectura de “Mansión Egipcia”. Ubicada en la Este 2 de La Candelaria, luego que parte de su terreno fue utilizado para surcar una trasversal, quedo haciendo esquina y funcionó durante muchos años como un hotel

En esos años, el Obispo Diego Antonio Díaz Madroreño bajo el ‘proyecto “Plan de la Ciudad Mariana de Caracas, dedicado a Dios, su santísimo Hijo, santísima madre, y Santos protectores de sus casas y vecinos”, decide bautizar las calles y esquinas de Caracas (en este caso se refería a los linderos aledaños a la Catedral de Caracas), con nombres recordatorios de Jesucristo y de santos. Así como colocar en las esquinas más importantes nichos con imágenes de algún santo o virgen.

En las esquinas caraqueñas se contraponía lo moderno con lo clásico. Carruajes privados y públicos se cruzaban con los innovadores tranvías eléctricos
En las esquinas caraqueñas se contraponía lo moderno con lo clásico. Carruajes privados y públicos se cruzaban con los innovadores tranvías eléctricos

En cada una de estas esquinas eran colocados, además, faroles alumbrados con velas, lo que comenzó a darle un nuevo aspecto a la ciudad. Con ello, se inicia en Caracas una precaria iluminación pública que duraría hasta finales del siglo XIX, cuando aparece el alumbrado eléctrico a gas.

La industrialización de la cerveza artesanal que se producía en el barrio La Candelaria, dio origen al nombre de la esquina: Cervecería.
La industrialización de la cerveza artesanal que se producía en el barrio La Candelaria, dio origen al nombre de la esquina: Cervecería.

Sin embargo, desde que La Candelaria fue erigida como parroquia eclesiástica en 1750, la denominación de sus esquinas no obedeció estrictamente a nombres de su santoral. Los nombres de la gran mayoría de ellas han sido producto de algún acontecimiento o anécdota ocurrido en determinado momento de la historia o bien llevan los nombres de personajes que hicieron vida en ese sector.

Alcabala

En esta transitada esquina existió una estación de control y pago de peaje que daba entrada y salida a la ciudad. En 1772 existieron en Caracas 5 de estas alcabalas: del Camini del Valle, del Camino de La Vega, del Camino de Catia, del Camino de La Guaira, y La Candelaria naciente. A principio del siglo XX, allí estuvo una de las estaciones del tranvía de la que actualmente se puede apreciar parte de los rieles por donde se desplazó.

Bien vestidos y posando para la foto, era típico en las más concurridas esquinas caraqueñas
Bien vestidos y posando para la foto, era típico en las más concurridas esquinas caraqueñas

Ánimas

En la avenida Urdaneta justo frente al edificio del diario El Universal, parroquia La Candelaria, una esquina suena distinto a las otras, según algunas personas.

Esquina de Ánimas, al decir de muchos cronistas conserva su aire de misterio
Esquina de Ánimas, al decir de muchos cronistas conserva su aire de misterio

Quienes pasaban la noche en vela en la zona escuchaban cánticos fúnebres, llantos y Ave Marías. Decían que justo cuando alguien moría, se oían las voces femeninas que se lamentaban. Así se difundió el rumor de que los sonidos que emitía la esquina eran las ánimas del purgatorio cantando y que venían a buscar el alma del fallecido.

Se relata que aquellas voces les pertenecían a un grupo de viudas que pedían por las almas de sus esposos. Rezaban juntas el Rosario y salían en procesión con velas para pedir por el descanso eterno.

En Caracas la gente suele ser religiosa, pero contradictoriamente muy supersticiosa. Las abuelas  contaban que cuando alguien agonizaba se podía percibir el halo espiritual de la partida de esa persona. Si nos remitimos a Caracas de principio del siglo pasado, cuando el alumbrado en las calles se limitaba a las luces de las velas, imaginemos que dicha ambientación despertaba fabulaciones entre los caraqueños  en relación con la muerte.

Avilanes

Hacia el año 1875, cerca de esta esquina vivieron cuatro hermanos músicos de apellido Avilán, quienes eran muy solicitados para amenizar retretas y fiestas.

Esquinas de Avilanes a Rio Cortina, Caracas, 1940
Esquinas de Avilanes a Rio Cortina, Caracas, 1940

Por su profesionalismo y la calidad de sus presentaciones, llegaron a ser muy conocidos y apreciados en la Caracas de aquellos años.

Candilito

Municipio Libertador, Parroquia Santa Rosalía. Esquina Candilito.
Municipio Libertador, Parroquia Santa Rosalía. Esquina Candilito.

En la Caracas del siglo XIX, la iluminación de las calles se hacía con candiles o faroles colocados en la parte más conspicua de las esquinas. Para 1897, esta esquina ya tenía esa denominación. En Santa Rosalía  hay una esquina homónima.

Ño Romualda

Cerca de esta esquina se encuentra uno de los primeros puentes construidos sobre el río Catuche. Esta obra data de 1735 y su construcción obedeció a la necesidad de garantizar el paso a La Candelaria cuando el río crecía y dificultaba el paso.

Esquina La Romualda
Esquina La Romualda

A principio del siglo XIX, jumnto a este puente denominado Catuche o Puente de La Candelaria, vivió Romualda Rubí, una particular cocinera, dueña de una pulpería y además gran admiradora de El Libertador.

Esquina de Ño Romualda, años antes de que llegarán los edificios
Esquina de Ño Romualda, años antes de que llegarán los edificios

Esta señora sufrago parte de las primeras reparaciones que se le hicieran a este puente. En reconocimiento a ella la esquina lleva su nombre.

Miguelacho

vivió en la apartada barriada de “La Candelaria”, un pulpero canario llamado Miguel Rodríguez, muy popular por el cariño que profesaba a los niños. Estaba casado con Paca, quien deseaba figurar en sociedad. “Debes acercarte a Monteverde, para que te dé un puesto, Miguel. No vas a pasar la vida entera despachando manteca y papelón detrás de un mostrador” –expresaba su mujer. Los mantuanos no lo admitían por ser de dudosa procedencia, carente de hidalguía, prosapia y distinción. Con todo esos vilipendios, el oriundo de las islas canarias, continuaba imperturbable despachando en su bodega y obsequiando “Ñapas de Papelón” a los infantes del vecindario.
Vivió en la apartada barriada de “La Candelaria”, un pulpero canario llamado Miguel Rodríguez, muy popular por el cariño que profesaba a los niños. Estaba casado con Paca, quien deseaba figurar en sociedad. “Debes acercarte a Monteverde, para que te dé un puesto, Miguel. No vas a pasar la vida entera despachando manteca y papelón detrás de un mostrador” –expresaba su mujer. Los mantuanos no lo admitían por ser de dudosa procedencia, carente de hidalguía, prosapia y distinción. Con todo esos vilipendios, el oriundo de las islas canarias, continuaba imperturbable despachando en su bodega y obsequiando “Ñapas de Papelón” a los infantes del vecindario.

En esta esquina funcionó la pulpería de Ño Miguelacho, una de las más populares de la ciudad. Este personaje fue un defensor de niños y desamparados. En 1813 fue señalado de tener simpatías contrarias al partido oficial, ante lo cual una congregación de niños salió en su defensa, vociferando por su libertad en la Plaza Mayor. La petición fue aceptada por el gobernador.

Socarrás

En esta popular esquina de La Candelaria vivió y murió el Dr. Socarrás, médico nacido en Puerto Príncipe, Haití. Llegó a Venezuela en 1757. Su casa fue sede de la Botica de Socarrás, donde expedían medicinas.

Esquina de Socarrá
Esquina de Socarrás, que debe su nombre a Don Francisco Javier de Socarrás quién en los tiempos coloniales tenía su mansión en dicha esquina.

En 1900, en esta esquina sufrió un atentado el entonces Presidente Cipriano Castro.

 Puente Yanes

Esta esquina debe su nombre al Dr. Francisco Xavier Yanes, originario de La Habana, Cuba, que llegó a Venezuela a principios del siglo XIX. Se destacó por su participación enm los hechos de emancipación y por realizar escritor sobre nuestra historia nacional.

Esquina Puente Yanes
Esquina Puente Yanes

Estuvo casado con la hija del Dr. Socarrás y estableció su casa de habitación en la esquina siguiente a la de su suegro. Cerca de esta esquina, a finales del siglo XIX, el arquitecto Hurtado construyó un puente que oficialmente se llamó Puente Antonio Guzman Blanco. Sin embargo, teniendo el pueblo la referencia del Dr. Yanes, siempre lo llamó Puente Yanes,  tal como se le conoce.

Peligro

Una de las afrancesadas edificaciones construidas en la época de Antonio Guzman Blanco, en la Esquina Peligro
Una de las afrancesadas edificaciones construidas en la época de Antonio Guzman Blanco, en la Esquina Peligro

La denominación de esta singular esquina, obedecía a que era uno de los sectores más inseguros de La Candelaria. También desde allí se tomaba un camino abierto utilizado para el pastoreo del ganado.

Pele El Ojo

Sobre el origen del nombre de esta esquina no hay información precisa. Quizás obedeció a un razonamiento popular: Peligro es el nombre de la esquina que la antecede. Pareciera que ante este hecho de peligro había que plear el ojo, es decir, estar alerta.

EsquinaPeleElOjo
Esquina Pele El Ojo

En 1856 dicha esquina era conocida como Juego de Pelota, dado que para esos tiempos este terreno aún baldío era utilizado para actividades de recreación, o como otros autores han señalados, sirvió de refugio a individuos acostumbrados a los asaltos nocturnos, tan frecuentes en aquellos tiempos, cuando la ciudad prácticamente permanecía en tinieblas. En esta esquina hubo un comercio que para atraer a sus clientes colocó un letrero de identificación, cuyo enunciado publicitario rezaba: Pele el Ojo a Peligro.

Plaza España

Plaza España 1933. Hoy en día Avenida Urdaneta.
Plaza España 1933. Hoy en día Avenida Urdaneta.

En 1954, esta esquina fue conocida como Cerrito del Diablo, porque cerca de allí murió una niña maldecida por su madre y como consecuencia, según narración popular, el Diablo se la llevó antes de ser sepultada. Posteriormente, un franciscano le da el nombre Cerrito de los Claveles. Para 1905 se erige allí un monumento en conmemoración a Colón y el lugar pasó a llamarse Macuro.

Av. Urdaneta. Esquina de Punceres... Plaza España sin el puente de la Av. Fuerzas Armadas
Av. Urdaneta. Esquina de Punceres… Plaza España sin el Puente de la Av. Fuerzas Armadas. Años 40

No es sino hasta 1946 cuando cambia su nombre por el de Plaza España, colocándole un busto de Miguel de Cervantes, del que en la actualidad solo queda el pedestal.

San Lázaro

El Real Hospital de San Lázaro se levantó en lo que hoy se conoce como Esquina de San Lázaro y abarcaba hasta el área de la Hoyada en Caracas.
El Real Hospital de San Lázaro se levantó en lo que hoy se conoce como Esquina de San Lázaro y abarcaba hasta el área de la Hoyada en Caracas. Este edificio estuvo en la esquina de su nombre hasta 29 años después, que fue destruido por el cataclismo de 1812. Muchos enfermos murieron bajo sus ruinas, y los que quedaron con vida deambulaban por las calles en actitud lastimosa.

En 1752 funcionó en esta esquina el Real Hospital de San Lázaro, lugar de reclusión de enfermos de lepra, padecimiento también conocido como mal de Lázaro.

Frente a él se extendía la plazoleta de los lázaros, donde los enfermos solían pasear en las tardes soleadas. El hospital fue destruido por el terremoto de 1812.

Ferrenquín

squina de Ferrenquín, año 1940, La Candelaria, Caracas
Esquina de Ferrenquín, año 1940, La Candelaria, Caracas

A principios del siglo XVIII vivió en esta esquina un popular personaje de apellido Ferrenquín que poseía un circo en el que se realizaban corridas de toros y actividades relacionadas con la fiesta brava. Para ese momento ese sector fue conocido como circo Ño Ferrenquín, nombre que le quedó.

La Cruz

Hasta hace un poco más de una década, la Esquina La Cruz era el centro de gastronomía española preferido por los caraqueños
Hasta hace un poco más de una década, la Esquina La Cruz era el centro de gastronomía española preferido por los caraqueños

Por muchos años existió en esta esquina una cruz. Allí mismo entre La Cruz y Candilito se celebraron ´por mucho tiempo las fiestas de Cruz de Mayo, corridas de toros, desfiles de Carnaval, incluso después de la Independencia, también en 1927 en la última visita de El Libertador a Caracas, se hizo un templete donde el pueblo le rindió homenaje.

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